¿Por qué lo hago? Te cuento mi historia
Durante muchos años renegué de mi historia. Haber vivido en un hogar de niñas desde los 9 hasta los 18 años era una parte de mi vida que prefería olvidar. No tenía buenos recuerdos y, si hubiera podido elegir, habría deseado que mi infancia fuera diferente.
Con los años construí mi vida, formé mi familia, me convertí en profesora de arte, creé mi propio negocio y logré vivir de lo que me apasiona: pintar, vender mis cuadros y enseñar acuarela a personas que nunca antes habían pintado.
Pero llegó un momento en que, a pesar de todo lo que había conseguido, sentía que algo me faltaba. Mis días parecían todos iguales y comencé a preguntarme qué sentido quería darle a mi vida, ahora que por fin había logrado construir una vida bonita para mí.
Fue entonces cuando apareció una idea que me dio muchísimo miedo: volver a un hogar de niños, pero esta vez como profesora de arte.
Nunca voy a olvidar mi primera visita.

Apenas entré, todo me resultó familiar: los olores, los rostros, el ambiente... Incluso había una niña llamada Constanza, igual que yo, que tenía la misma edad que yo cuando llegué a vivir a un hogar.
Sentí tanta ansiedad que pensé que iba a desmayarme. Quería salir corriendo de ahí.
Pero me dije que iba a quedarme, que iba a hacer mi clase y que les contaría a los niños que yo también había vivido en un hogar, aunque tuvieran que sacarme desmayada de ese lugar.
Y por suerte, a medida que avanzaba la clase, mientras pintábamos y conversábamos sobre lo que significaba vivir en un hogar y sobre todas las cosas que yo había podido lograr en mi vida, la ansiedad comenzó a desaparecer. No me desmayé.
Volví al mes siguiente. Y al siguiente. Y al siguiente.
Con cada visita, regresar se fue haciendo menos doloroso. Poco a poco, ese lugar que me despertaba tantos recuerdos difíciles comenzó a convertirse en un espacio donde también podía vivir experiencias bonitas.
Hoy sigo visitando hogares de niños con mis acuarelas, y lo que comenzó como un desafío personal se ha convertido en uno de los proyectos que más sentido le dan a mi vida.
Nunca imaginé que volver a un lugar al que durante tantos años no quise regresar terminaría siendo algo que hoy elijo hacer una y otra vez.
